Todo comenzó cuando el otro día, entre copas, Conde Duque soltó la siguiente frase lapidaria : “Tengo un método para ganar dinero en el casino”.
Y dicho y hecho, a los pocos días allí estábamos a las puertas del Casino del Aljarafe El Duque Toledado,El Marques de Torrecain,Gons Von L’Aquila, el Conde Duque con su método y yo.
Faltaban por venir mas personas pero al tener pocas ganas de estar esperando nos fuimos al restaurante italiano que estaba dentro del Casino a coger fuerzas. Al poco tiempo llegó el Señor de las Islas Galápagos.
Al rato de sentarnos y viendo la preocupación de Conde Duque por haber cogido una mesa para ocho cuando al final veníamos diez, decidió llamar a los que faltaban y dijo a modo de juegos olímpicos que quien llegase de entre los dos últimos se quedaba sin sitio.
Al poco rato, hizo acto de presencia el Señor del Aljarafe y su Ilustrísima hermana, la Maestra del Compás. Y en menos de un minuto llegaron el Príncipe del Cuadrado y su ilustrísima novia, la Dama mas allá del Mar que tuvieron al final, que irse al Bar de Tapas de al lado a cenar.
Las plazas se habían completado y el camarero tomo nota de lo que queríamos.
La noche prometía. El ágape estuvo decente, aunque un poco lento, como apuntó el Señor de las Islas Galápagos. Estuvimos hablando de un poco de todo, del futuro del reino y sus doncellas y sobre todo del Method (a partir de ahora me referiré a él en su forma anglosajona debido a la precisión y seguridad de éste). Conde Duque estaba convencido de que iba a sacarle los cuartos al Casino. El Marques de Torrecain no lo veía nada claro, su mirada lo decía todo. Los demás ilusionados a la par que escépticos.
La entrada a la sala de juegos fue espectacular. Las luces indirectas reflejaban el brillo de las ruletas girando, las copas encima de la mesa de Black Jack, las fichas de mas de 50 euros encima de las mesas. Gente de un lado a otro, murmurando,crupieres bien vestidos controlando y el ruido de la bola girando y sentenciando el dinero de las personas allí presentes.
A no mas tardar, ya estaba Conde Duque con un puñado grande de fichas en la mano apostando a Negro en la ruleta más cercana. Estaba aplicando el Method. Si perdía apostaba el doble de lo anterior al mismo color. Según él, de esta forma siempre se ganaba.
Yo fui apostando poco a poco, a lo que sentía. El Method era demasiado aburrido para mi y yo venía a jugar mis 20 euros, independientemente si ganaba o no. El Duque Toledano dijo que el quería que la cena le saliese gratis. Yo adopté también su filosofía.
Las ruleta se movían y las fichas andaban de mano en mano. El Marques de Torrecain descubrió sus dotes clarividentes y aunque el no apostaba , decía que iba en contra de sus principios, enunciaba cual profeta el número, la docena y el color que iba a salir. No fue tan mal, acertó en ocasiones. A veces me fiaba de él y ganaba. Al contrario que Gon Von L’Aquila que cada vez que le hacía caso salía lo contrario a lo que apostaba…
Pleno para el Príncipe del Cuadrado. Se llevaba del tirón sesenta lucas. La Dama Más Allá del Mar no cabía en sí de gozo.
En cambio a Conde Duque se le veía nervioso. Estaba casi sin mirar a la ruleta, dando pasos sobre si mismo detrás de la gente aglomerada en las mesas. Y es que había apostado casi ciento cincuenta y pico euros al negro. Lo daba todo por el Method. Si perdía dudo que pudiese doblar esa cantidad por lo que se iría a casita con bastantes pérdidas.
La ruleta giraba. Todos expectantes a ver que sucedía. Rojo, negro, rojo, negro, rojo…….NEGRO. Desde atrás se escuchó el suspiro del Conde Duque, que sudoroso, recogía a continuación sus ganancias. ” Aquí me planto”, dijo con resolución.
El Señor del Aljarafe por su dignidad no apostaba. La Dama del Compás creo que tampoco ya que no se le veía nerviosa. Gon Von L’Aquila había logrado un pleno y apostaba pequeñas cantidades con despreocupación. El Señor de las Islas Galápagos lo había perdido todo y no lo entendía. El Duque Toledano estaba abonado a la segunda columna y empezó a recuperarse poco a poco. Y yo andaba con fichas en los bolsillos que valían la cena y los 20 euros iniciales y con varías fichas en la mano para seguir tentando a la suerte.El Marques de Torrecain me susurraba al oído los números que iban a salir, de los que yo, empecé a aplicar un factor de corrección ya que sus profecías comenzaban a no ser tan ciertas.
Al final no salio la cosa tan mal y acabamos la mayoría con ganancias. Ya de retirada, a las puertas del casino, comentábamos las jugadas. Había sido una noche bastante divertida. ¿ Y el Method entonces funciona? Bueno, hablad con el Conde Duque aunque yo desde luego,viendo su cara cuando apostó tamaña cantidad de dinero, dejaría el Method de lado. El Casino para mi es diversión y no una forma de ganar dinero fácil.
Sed buenos
Escrito por Bari AC